Estimados lectores:
Cuando decidí crear este blog, hace más de un año, mi motivación fue, y sigue siendo, dar palabras de aliento para ser mejores ciudadanos en un ambiente democrático por todos y para todos. Por esa razón escribiré estas líneas acerca de lo sucedido en Honduras sin pasión ni hipocresía, dando un punto de vista lo más justo posible.
Los hechos:
De acuerdo a lo comentado por las fuerzas vivas del vecino y hermano país, el ex Presidente Zelaya tenía la intención de incluir en las elecciones a celebrarse en noviembre de este año una consulta acerca de la posibilidad de extender su período de mandato a través de la incorporación de una cuarta urna en el proceso comicial. Dicha acción contravenía lo dispuesto en la constitución hondureña, acción que califica el hecho de grave falta del ex funcionario, lo cual desencadena su destitución. Adicionalmente, el Presidente del congreso hondureño presenta una carta de renuncia aparentemente firmada por Zelaya, lo cual en sesión de diputados se acepta. Para rematar, todos los partidos políticos representados en el congreso hondureño concuerdan en opinar que el destituido presidente se había desviado de la senda democrática, emulando a su par venezolano, nuestro reverenciado Hugo Chávez, en la metodología de gobierno y desapego democrático.
Que opino al respecto?
Sencillamente que la gente se ladilla de tanto abuso y eso le pasó factura a Zelaya. Tanto los militares como los políticos vieron en el ex Presidente la intención de instaurar la franquicia política “Chávez King” y decidieron no permitirla, simple y directo. Buscaron las maneras legales de hacerlo efectivo y actuaron. Es acaso eso es malo? Creo que no, o sino pregúntenle a nuestro nada ponderado Presidente Chávez que ha hecho con las competencias de los Gobernadores y Alcaldes de la oposición; se las ha quitado de un plumazo, un verdadero golpe de estado nada legal ya que dichas transferencias se han ejecutado a través de decretos y leyes improvisadas recientemente dictadas, lo cual no es lo que ocurrió en el caso hondureño, en que los actores sólo han invocado a su constitución y su fiel cumplimiento.
Esta actitud al parecer no es comprendida ni digerida en continente ya que ningún presidente se ha tomado el trabajo de mandar a interpretar el pliego legal hondureño. Sí lo hubiesen hecho, ninguno de ellos salvo los “Chávez Boys”·, hubiese puesto la torta como lo han hecho pronunciándose de manera tan torpe ante tan inédito evento democrático.
Los argumentos de apoyo de TODOS los presidentes de América a Zelaya giran en que no se puede convalidar un golpe, el detalle es que tal golpe técnicamente no existe. Además, TODOS (los mandatarios de gobierno) invocan a la consabida doble moral llamada la carta democrática de la OEA, hipócrita y falsa manera de condenar públicamente lo que privadamente se aplaude, o es que acaso Obama, Lula Bachelet, Alan García y otros no desean el fracaso de nuestro neo libertador? Bueno así es la política, oportunista y conveniente como ave de rapiña, nada diferente se puedes esperar.
Yo como venezolano, democrático pero no pendejo apoyo al nuevo Presidente de Honduras y a ese pueblo valiente porque ha dado la mayor lección de democracia y autodeterminación al sacar a un empleado infiel de sus filas. Lo que ocurre como dice Domingo Alberto Rangel en FACEBOOK es que apoyar estos movimientos mete como miedo, porque el despido del cargo puede pasarle a cualquiera que incumpla con el mandato ya sea a través de la destitución, presidio o exilio.
Ojalá que los puritanos políticos tanto en la OEA como en Venezuela sean tan diligentes en condenar la autodeterminación de los pueblos a ver sí alguno de esos ilustres pendejos se atreve a sugerir poner orden en nuestro violado país, porque no hay nada más bueno y conveniente que mantener una doble moral, un discurso hipócrita y falso en pos de el orden establecido y las malentendidas y mal manejadas democracias:
Para finalizar, como lo dije en mi Twitter solo debemos esperar 72 horas a ver el final de esta tragicomedia.








